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Hasta los años 50, los trabajadores del ramo educativo en Veracruz,
estaban abandonados a su suerte por las autoridades de
todo tipo, por lo que, tienen la necesidad de unirse para
resolver los graves problemas que afrontan y por tal
motivo integran sindicatos regionales. En esa época las
vías de comunicación eran escasas, en general se padecía
de teléfono y el transporte terrestre era difícil por la
falta de caminos y carreteras.
Por todos los rumbos del estado se integran directivas sindicales y
en el sur nacen organizaciones de lucha que alivian en
parte la situación de los trabajadores. Su historial se ha
ido perdiendo a través del tiempo.
En la ciudad de México nace el S.N.T.E. y en Veracruz, con la
intervención directa del gobierno del estado, se inicia la
afiliación de los trabajadores del ramo educativo de la
dirección de educación popular, que era la única que tenia
verdadera importancia en cuanto al numero de trabajadores
y así nace también la sección 46 del S.N.T.E. con la
protección y dirección del gobierno de Veracruz, que
maneja congresos y claro los comités ejecutivos
seccionales que se transforman en un aparato al servicio
de la dirección general de educación popular. Los
resultados de este nacimiento irregular saltan a la vista.
Existen compañeros que aceptan que los delegados a congresos sean
los inspectores escolares y que a su vez los inspectores
de cada zona manejen las delegaciones con representantes
incondicionales, que siempre aceptan con total mansedumbre
las órdenes y los caprichos del caciquillo que las
autoridades les ha designado. También existen trabajadores
que empiezan a protestar y a unirse para terminar con ese
estado de cosas, que en nada beneficiaba a los
trabajadores y si detenía el mejoramiento económico de
todos ellos.
Se marca una diferencia muy grande entre los trabajadores del
sistema federal y los estatales siendo nosotros el patito
feo de los trabajadores de la educación, con salarios muy
bajos y con prestaciones inferiores, que nos mantenían en
una situación de angustia y a todas luces vejatoria.
Desde 1956 algunas delegaciones se unen para señalar su
inconformidad en las reuniones de consejo o de congreso.
Estas delegaciones inconformes también promovían reuniones
regionales para analizar los problemas laborales que
estaban viviendo y protestar por la apatía de los
dirigentes seccionales.
Por fin llega el año de 1958 en que la inconformidad se hace más
aguda y empieza a formarse un grupo de varias delegaciones
que logra colocar a uno de sus miembros en el comité
ejecutivo que se designa el mes de abril del año de 1958.
En esa fecha da principio el trabajo para que en el futuro
congreso de la sección 46 del S.N.T.E., se designe un
comité ejecutivo con los verdaderos representantes de los
trabajadores y así, sacudirnos la tutela del gobierno del
estado y del comité ejecutivo nacional, que siempre se
ponían de acuerdo para nombrar antes del congreso al
comité ejecutivo de la sección 46.- el primer paso era
ganar las directivas de las delegaciones o integrar grupos
de compañeros debidamente convencidos de la lucha, para
que a su vez, fuesen ganando simpatizantes al cambio tan
necesario en la forma de trabajar y beneficiar
verdaderamente a los compañeros de todo el estado.
Los comités seccionales del S.N.T.E tenían una vigencia de tres
años, si la directiva en funciones había sido designada en
abril de 1958, el comité siguiente debía ser designado
también en abril de 1961 ; por esa razón, desde finales de
1960 empezamos a platicar con los responsables de algunas
delegaciones en distintas ciudades del centro del estado,
la finalidad era ganar en las asambleas respectivas de
cada una de las delegaciones simpatizantes, los delegados
efectivos que asistirían al próximo congreso estatal
ordinario del S.N.T.E. Una de las más difíciles, era
Xalapa-Locales, y para eso, los que nos habíamos
comprometido a realizar el trabajo, ocupamos todas las
horas que teníamos de descanso. Al principio, no sabían de
nuestra existencia, pero la necesidad de aumentar el
número de adeptos, hizo que nos diéramos a conocer y a
partir de esa fecha empezaron a tomarnos en cuenta, como
un pequeño grupo de ilusos.
Al ver que llegaba la hora y la convocatoria para llevar a cabo el
congreso ordinario no era lanzada, en una reunión estatal,
después de varias horas de cambiar impresiones, decidimos
darnos a conocer como grupo opositor de la directiva en
funciones y partimos a México a entrevistarnos con el
secretario de organización del sindicato nacional. En esa
entrevista, exigimos respetuosamente que se convocara de
inmediato al congreso respectivo y se realizara el cambio
de comité como lo ordenaba el articulo correspondiente de
los estatutos en vigor ; el profesor rito vargas, así se
llamaba el secretari0 que nos ocupa, nos indico que en
Veracruz se iban a realizar elecciones para designar
diputados y que no era conveniente el evento que
solicitábamos, pero que a fin de año se realizarían las
actividades para el cambio de comité ejecutivo, de
inmediato se hizo el señalamiento de que a fin de año
serian las elecciones para presidentes municipales y tal
vez seria una nueva excusa para no hacer los trabajos del
congreso que solicitábamos. Nos pidió esperar y que
regresáramos a nuestros lugares de origen.- a partir de
ese momento, las represalias y las persecuciones no se
hicieron esperar, pero como casi todos estábamos
preparados, pudimos aguantar el tiempo que fue necesario.
Los trabajos del grupo opositor que formamos, continuaron ahora con
mayor entusiasmo.
Por fin el comité ejecutivo nacional, mando representante y en
unión de algunos miembros del comité seccional, que se
hicieron acompañar por Héctor Jerezano Riestra, traidor de
nuestro grupo y de Juan Montalvo Palacios de la delegación
de Papantla, para que, en las delegaciones hablaran en
favor de la directiva y nos presentaran a los del grupo
opositor como agitadores. Inventaban historias para
desprestigiar nuestra labor que era a todas luces legítima
y respetuosa de los estatutos, que normaban la vida del
sindicato al cual estábamos afiliados. El representante
del comité nacional, un licenciado tartamudo en unión de
la camarilla que lo acompañaba, realizo todo tipo de
irregularidades propias del comité nacional, para que no
se designaran los delegados, auténticos representantes de
cada una de las delegaciones que integraban en esa época
la sección 46 del S.N.T.E, organismo sindical al que
pertenecíamos y al que deseábamos depurar.
De acuerdo con la costumbre se citaba a los compañeros a una hora
adecuada, tomando en cuenta las dificultades para
trasladarse a la cabecera de zona, que era el lugar en
donde se desarrollaban las asambleas delegacionales. Con
toda la mala fe, hicieron los citatorios en horarios en
que la mayoría de los compañeros no podían asistir
oportunamente y se retiraban sin nombrar los delegados al
congreso. En muchos casos pudimos contrarrestar esta
maniobra pidiendo a los comités delegaciones que hicieran
hasta lo imposible por conseguir el quórum antes de la
hora citada, en algunas ocasiones lo logramos.
En las delegaciones urbanas no tuvimos problemas para que se
realizaran las asambleas y en la mayoría de ellas logramos
ganar lo delegados. Por lo que hace a las delegaciones mas
dispersas y mas incomunicadas, estas, solicitaron un nuevo
citatorio y aunque fueron autorizadas para hacerlo, jamás
llegaron los representantes que debían dar validez a las
asambleas, que no se habían realizado por la actitud
dolosa e inmoral de las tantas veces citados
representantes del comité seccional.
Como el tiempo se venia encima, las delegaciones que no habían
nombrado sus delegados, citaron a todos sus integrantes y
en presencia de notarios públicos, designaron sus
respectivos delegados.
Unos cuantos días antes de que se desarrollaran los trabajos del
congreso, supimos que este, se llevaría a cabo en la
ciudad de Papantla los días 6 y 7 de noviembre de 1961 y
decidimos concentrarnos en la ciudad de Xalapa y
posteriormente trasladarnos a la ciudad de Tuxpan, donde
nos reunimos en la escuela Miguel Lerdo de Tejeda con las
delegaciones del norte que simpatizaban con nosotros, nos
reunimos, para acordar las acciones que realizaríamos y
elaborar la planilla que debíamos apoyar al día siguiente
en la ciudad de Papantla, lugar en el que debía
desarrollarse el congreso tantas veces mencionado.
Al tratar de ingresar al local donde debía realizarse el acto
sindical, que fue en el cine Tepeyac, con sorpresa, nos
dimos cuenta que la puerta principal estaba cerrada, que
solo se podía entrar por la puerta de atrás ; nos
trasladamos y no permitieron la entrada a un buen numero
de compañeros ; decidimos que entraran todos lo que podían
hacerlo, pues pensábamos que aun éramos mayoría notoria y
acordaríamos que de inmediato se permitiera el ingreso a
todos los que habían quedado fuera, los que eran
auténticos representantes de sus delegaciones como lo
comprueban las actas notariales, que oportunamente se
habían levantado con la presencia de casi todos los
integrantes de sus respectivas delegaciones.
Inmenso fue nuestro asombro, cuando encontramos la sala del cine
llena de personas repudiadas en las delegaciones a las que
pertenecían, ya que siempre se vendían al mejor postor y
eran indeseables como personas y como sindicalistas.
El cine estaba lleno de delegados de paja, que habían sido
nombrados en casas particulares o en la oscuridad de
alguna oficina sindical o de gobierno.
Nuestra presencia, que representaba en ese momento la mayoría de
los delegados designados legalmente, le otorgaba validez
al multicitado congreso, por lo que, decidimos retirarnos
de la sala, para reunirnos en la calle con nuestros
compañeros.
después de oír varias opiniones y sobre todo, calmar los ánimos que
estaban bastante alterados, decidimos trasladarnos a la
ciudad de poza rica y ahí tomamos los acuerdos siguientes
: primero, enviar al comité nacional, un telegrama firmado
por todos los delegados que en porcentaje representaba el
83% de los delegados auténticamente designados por sus
respectivas delegaciones, indicándole, que desconocíamos
el congreso espureo que se estaba realizando en Papantla y
todos los acuerdos que en el se tomaran ; segundo,
trasladarnos a la ciudad de Xalapa para tomar los acuerdos
necesarios para resolver el problema ; así lo hicimos y
aunque había dificultad para pasar por Tecolutla viajamos
por Villa Juárez y Zacatlán de las manzanas.
Al llegar Xalapa el día 7 de noviembre de 1961 cansados y desvelados, acordamos
descansar y a las doce horas reunirnos en la escuela
normal.
Se contrataron los servicios del lic. Romeo camarillo c. Notario
publico num. 10 y después de identificarnos con nuestras
credenciales de delegados y con las actas notariales
respectivas, las credenciales de pensiones o cualquier
otro documento que a juicio del notario no dejara duda de
nuestra personalidad. Se explico por parte de varios
delegados presentes, de todas las irregularidades
cometidas por los integrantes del comité ejecutivo y su
camarilla y por esa razón desconocíamos los acuerdos que
hubiesen tomados y especialmente al comité ejecutivo
seccional que hubiesen designado en el falso congreso. A
la vez se designo una comisión que se denomino " comisión
coordinadora del movimiento depurador de la sección 46 del
S.N.T.E. ", integrada por los profesores Acela Servín
Murrieta como Presidente, Miguel Morales Ávila como
Vicepresidente, José Yerena Morales como Secretario y
Antonio Zamora Díaz y Avelino Marcio Bolaños Salamanca
como Vocales ; para Auxiliarnos se designo al Profesor
José Manuel Palafox Posadas como Asesor. Esta comisión que
desde ese momento se encargaría, en unión de todas las
delegaciones de llevar a cabo acciones para lograr que se
citara a un congreso legalmente establecido y en el,
designar un comité ejecutivo autentico, que tuviese el
apoyo de la mayoría de los maestro de Veracruz y que se
ocuparía de realizar todas las gestiones laborales de
todos los que integraban el movimiento depurador.
El Profesor Antonio Zamora Díaz y su esposa prestaron sin ninguna
condición, la sala de su casa, y con un modesto escritorio
prestado por la Profesora Angelina Arcos Ortiz y una
maquina de escribir de mi propiedad, instalamos las
oficinas de la comisión coordinadora en la calle de Azueta
# 113 hoy 153, que fue el centro de operaciones del
movimiento mas limpio y respetable que en esa fecha nacía,
para defender los intereses del magisterio : " movimiento
depurador de la sección 46 del S.N.T.E. "
En ese lapso se tramitaron préstamos en pensiones y el seguro del
magisterio, licencias de todo tipo en la dirección general
de educación, nombramientos de planta, permutas y todo
tipo de movimientos administrativos. En los fines de
semana visitábamos a las delegaciones que lo solicitaban y
regularmente se realizaban reuniones generales con las
delegaciones comprometidas.
En varias ocasiones, asistimos a la ciudad de México para
entrevistarnos con los secretarios del comité ejecutivo
nacional, entre ellos, con Alberto Larios Gaytan,
Secretario General, con Enrique Olivares Santana
Secretario de Organización que estaba pensando en la
Gubernatura de Aguascalientes y que mas tarde fue nombrado
ministro de Gobernación y primer embajador de México en el
vaticano ; también nos entrevistamos con el Ing. Jesús
Robles Martínez, Secretario General de la FETSE, que
siempre trato de ayudarnos por nuestras justas peticiones.
En todas las entrevistas nos indicaban que teníamos razón,
que esperáramos y que para el próximo congreso, nuestro
grupo seria el ganador. A tanta insistencia nos turnaron
con el Profesor Mena Montealegre, que era Presidente de la
comisión de vigilancia del S.N.T.E. ; que mando a nuestro
estado y especialmente a la ciudad de Xalapa a varios
representantes para recabar pruebas de nuestras
aseveraciones ; pero como el tiempo pasaba y las
autoridades estatales de educación aprovechaban esa demora
apara tratar de minar nuestro grupo, decidimos
organizarnos para citar a un congreso constituyente el día
11 de agosto de 1962 y así naciera el SETSE. en esa fecha
memorable, gracias al esfuerzo de todos los compañeros,
que hicieron posible vencer los obstáculos de un sindicato
nacional corrupto y unas autoridades parciales, que
seguían controlando el pequeño grupo que representaba la
sección 46 del S.N.T.E.
Este sencillo relato, con las fallas naturales de una síntesis, no
lleva las angustias pasadas, los sinsabores de todos los
compañeros que eran amenazados por funcionarios de
gobierno, de que perderían sus empleos si continuaban en
una aventura que según el criterio de estas, terminaría en
fracaso.
La hazaña de todos los integrantes del movimiento depurador tuvo
mayor merito porque las condiciones de aquella época eran
totalmente distintas a las que actualmente estamos
viviendo.
Al nacer nuestro sindicato, se pensó que seria un gran ejemplo para
los trabajadores del ramo educativo en nuestro estado y en
lo sucesivo únicamente surgirían sindicatos independientes
y que estos fuesen verdaderos defensores de los
trabajadores y no tuvieran la nefasta influencia de los
patrones.
Lamentablemente, el S.U.T.S.E.M. nace en la Subsecretaria de
Gobierno del Estado y es Manuel Carbonell de la hoz, quien
designa al tristemente recordado Polo Castillo, como
Secretario General y este se traslada posteriormente al
hotel "México" para designar el comité estatal del
organismo mencionado.
El FESAPAUV, nace a iniciativa del rector de aquella época, ya que
este necesita tener un instrumento para controlar a los
catedráticos que aumentan en gran número debido a la
expansión de las facultades que empiezan a funcionar en
varias ciudades de la entidad.
El Director de la Escuela Normal Veracruzana de Xalapa, también
auspicia, a través de un grupo de su simpatía, que vuelva
a renacer el sindicato de esa institución.
En cambio el SETSE., es el ideal de los trabajadores. Nace limpio,
diamantino y poderoso, su origen es modesto, como lo son
sus integrantes; su fuerza y decisión, de inmediato le dan
prestigio en toda nuestra patria chica.
Al nacer, nos marcamos un programa de acción muy ambicioso, que en
muy poco tiempo lo cumplimos y hubo que fijar nuevas
metas, que con verdadera regularidad se fueron alcanzando.
Hoy, a casi treinta y cinco años de su nacimiento podemos decir con
orgullo y autentica satisfacción, que gozamos de iguales
salarios y prestaciones superiores, con relación al
personal transferido.
Siendo el sindicato al que renunciamos tan numeroso y con
integrantes en toda la republica, ha sido superado por el
nuestro, que con sus luchas ha alcanzado un nivel superior
para sus integrantes y muy especialmente en el estado,
para los trabajadores de su propio sindicato, que ha sido
beneficiados sin haber hecho el menor esfuerzo y en cambio
han sido esquiroles, apoyando al gobierno del estado, en
contra de nuestras acciones sindicales en beneficio de los
trabajadores del ramo educativo.
En el trigésimo quinto aniversario del nacimiento de nuestro
respetable sindicato, nos satisface saber que las
generaciones que han tomado la estafeta, para continuar en
esta interminable lucha en beneficio del magisterio, han
sido dignas representantes de una organización, siempre
joven, siempre limpia y sobre todo ejemplar.
Recordar la historia del nacimiento de nuestro sindicato, que
además de apasionante, fue decisivo para todos los que
integramos los cuadros directivos del movimiento
depurador, ya que las amarguras y los sinsabores que
padecimos por tener que luchar contra personas e
instituciones que usaban la intriga y todas las armas
inmorales que uno pueda imaginarse, nos proporciono, al
fin, un triunfo claro y definitivo, que templo nuestra
voluntad y nuestro espíritu de lucha, que día a día, se
acrecienta y nos ubica en el sitio adecuado para sentirnos
orgullosos y dignos hijos del Sindicato Estatal de
Trabajadores al Servicio de la Educación.
Profra. Acela Servín Murrieta
Año
1997
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